La carcasa de acero fundido de una bomba centrífuga es el componente principal que soporta la presión dentro del cuerpo de la bomba, diseñado principalmente para condiciones de funcionamiento extremas, como altas temperaturas, altas presiones, corrosión intensa o requisitos específicos de resistencia al desgaste. Se diferencia fundamentalmente de las carcasas de hierro fundido comunes tanto en rendimiento como en aplicación.

Escenarios de aplicación: Las carcasas de bombas de acero fundido (grados comunes como el acero al carbono ZG230-450, o diversos aceros inoxidables y aleados) se utilizan a menudo en bombas multietapa de alta presión (con una presión de salida típica de 1,6 MPa, que puede llegar a decenas de MPa), bombas de agua de alimentación de calderas, bombas petroquímicas y transporte de fluidos a alta temperatura (hasta varios cientos de grados Celsius) debido a su alta resistencia y tenacidad. En cambio, el hierro fundido/hierro dúctil se emplea principalmente para componentes resistentes a la corrosión en condiciones normales de baja presión de agua o a temperatura ambiente.
Características de rendimiento: El acero fundido presenta una plasticidad y soldabilidad superiores en comparación con el hierro fundido, lo que lo hace más resistente a las fracturas frágiles bajo impacto o tensión alterna, a la vez que demuestra una mayor resistencia a altas temperaturas.

Desafíos comunes en la fundición: Debido a la compleja estructura de la carcasa de la bomba (múltiples canales de flujo y variaciones significativas en el espesor de la pared), las piezas de acero fundido son propensas a defectos como cavidades/recortes por contracción (alimentación insuficiente en puntos calientes), inclusiones de escoria, grietas (tensión de contracción concentrada en las uniones delgadas y gruesas) y adherencia de arena en los canales de flujo. La fundición de precisión de carcasas de bombas multietapa generalmente requiere técnicas de alimentación especializadas y configuraciones de hierro frío para garantizar la densidad interna.
Fallos y mantenimiento: Si se producen grietas en la carcasa de la bomba durante el funcionamiento, las zonas sometidas a presión suelen requerir reparación mediante soldadura; las grietas menores en las secciones no sometidas a presión pueden solucionarse perforando orificios de contención para evitar su propagación. La exposición prolongada a la erosión por fluidos a alta velocidad y a medios corrosivos suele provocar el adelgazamiento o la perforación de las paredes, que son puntos de fallo comunes.


